lunes, 14 de enero de 2019

¿Soportan los CPDs Actuales la Economía Digital?

Este año va a ser esencial para los Centros de Procesos de Datos. La legislación vigente, la normativa europea y la necesidad de nuevas herramientas que blinden la privacidad del usuario y de las organizaciones exigen unas infraestructuras sólidas, fiables, y conforme a la Directiva NIS, ¡auditables!
Sectores como el financiero necesita la capacidad suficiente para el movimiento inmediato de datos relacionados con los millones de transacciones que se realizan a diario, y que además estas transacciones se realicen con el mínimo riesgo de seguridad posible. Este hecho implica, además del movimiento propio del negocio bancario, la presencia de multitud de herramientas preventivas para riesgos tecnológicos y de fraude, lo que incrementa sustancialmente la cantidad de datos que se deben transmitir.
¿Podemos imaginarnos una situación en la que no podamos realizar un pago, no tengamos suministro de agua o se haya roto la cadena de seguridad en un proveedor de alimentos? Estos tres sectores, financiero, agua y alimentación, son sectores considerados como críticos.
Se ha trabajado mucho en la seguridad lógica de la información pero si en un CPD hay un incendio, una inundación o un acceso de personal no permitido, el riesgo es aún mayor porque lo que se interrumpe de verdad es el negocio que sustenta el CPD.
Todos estos hechos, están haciendo que el sector de los Centros de Procesos de Datos se transforme profundamente. De la migración de datos a infraestructuras grandes y alojadas fuera de la empresa, se está llegando a la necesidad de los micro centros de procesos de datos, los Centros de Datos Modulares, el Edge Computing y multitud de soluciones que veremos en los próximos años cuyo fin es la respuesta inmediata a las necesidades de IT.
Por otro lado, las inversiones en estas infraestructuras es una de las mayores de las organizaciones y con una vida aproximada de 30 o 40 años, lo que hace que desde el origen haya que tener en cuenta su uso y principal misión, y por lo tanto los riesgos que le pueden afectar.
Algunos riesgos pueden deberse a su posición geográfica, o a los elementos adyacentes. Otros pueden deberse a una política de accesos no suficientemente vigilada o a unas tareas de mantenimiento insuficientes para garantizar la seguridad del CPD.
Por todas estas razones, es necesario un método claro de evaluación de la propia infraestructura tecnológica que obligue a su revisión periódica. Solo así podremos hablar de verdad de economía digital.